Escuchando
a mi Cuerpo
-"Me voy a Roma"- le comenté a una de mis
amigas una semana después de mi vuelta de Miami. "Estoy tan cansada que no
sé..."
-" ¡Qué bien! ¿De qué te quejas?"- dijo mi
amiga.
Si la verdad que no había razones aparentes para
quejarme. Había estado de viaje durante 18 días disfrutando del relax y la
diversión que la ciudad de Miami ofrecía. Durante esos días me sentí de
maravilla. Sin embargo, de vuelta en casa volví a sentirme como antes de
salir de viaje y además, con insomnio.