Dices no poder entender
mi manera de enfrentar las garras del hastío.
Ni por qué viajo en barcos de papel y fantasía.
No puedes ver mariposas blancas, revolotear en mis entrañas,
ni puedes percibir su aroma galanteador.
¿Acaso no sabes que sueño con conejos blancos cariñosos,
y que me gusta el baile
y que me gusta el baile
al ritmo de miradas ardientes?
