Amigo, quiero gritar y no puedo las palabras se quedan atrapadas entre mis dientes luchando por salir ilesas, con la piel integra; a pesar de las dentelladas el eco de sus gemidos atrae a otras recién nacidas y yo sigo insistiendo, con un poco de esfuerzo quiero extraer la bilis la hiel ¡me abrasa! quiero escupir cada letra formar una red de enjambre protector, sentir el alivio de vomitar esta angustia librarme de esta maldita debilidad que me transforma en mujer in-sensible en boca zurcida con alambre en sí, es no, en momia errante navegando un poco río arriba, un poco hacia el horizonte. ¡Debo y quiero gritar! ¡Basta de estar apantoponada*! Soy la pared de papel que envuelve la sombra soy el agua estancada en la acera que no salpica soy nada que te pueda mostrar al sol. Soy, incapaz de decir. 22/2/14 *Pantopón es una preparación de opiáceos compuestos de todos los alcaloides presentes en el opio en sus proporciones naturales como clorhidrato de sales. A veces puede ser tolerado por las personas que son alérgicas a la morfina.
Pantopón es, en otras palabras, opio con todo el alquitrán y otras sustancias insolubles se quitaron en una forma inyectable que, en peso, es casi tan potente como la morfina. Fue inventado en 1909 por el Hoffmann-La Roche compañía farmacéutica. Otros medicamentos del mismo tipo han incluido alcaloides de opio sulfatos (papaveretum), fosfatos, y valeratos.
Pantopón dio origen a la frase antigua "estar apantoponada/o" cuando se estaba bajo los efecto de algún medicamento para el dolor.
Pantopón dio su nombre al poema "Pantopón Rose" por el escritor estadounidense William Burroughs y para una canción con el mismo nombre por la bandade Metal alternativo Therapy de Irlanda del Norte (Que está incluido en su álbum "Troublegum", 1994) . Pantopón también dio su nombre al documental mexicano "Rosa pantopón"1996.
Por suerte la mala racha pasó hace ya tiempo y puedo hablar de ello sin que duela. Tenemos momentos altos y bajos, felices y más que tristes, dolorosos. Puedo hablar de ambos, escribir, describir lo que he sentido porque ha sido parte de mi vida y seguiré viviendo momentos similares, imagino, porque la vida es como una montaña rusa hoy estás arriba y mañana estás abajo, ahora gritas de alegría, mañana gritas de dolor. Así se repite el ciclo de la vida, pero debemos aprender a gestionar cada una de esas emociones. No traicionarnos por gustar a nadie o hacer feliz a otro u otra, debemos ser felices por nosotros mismos y escoger el dolor cuando merece el esfuerzo, cuando la causa es justa, no porque nos lo imponen. Necesitamos aprender a zafarnos del dolor cuando proviene de un agente ajeno que no nos reporta satisfacción al final del recorrido. Por ejemplo, yo puedo sufrir nervios, ansiedad por sacarme el carnet de conducir. Puedo escoger eso o sufrir por alguien que me ha defraudado. Entre los dos sufrimientos escojo el primero. Escojo el sacrificio por una persona que quiero si la persona lo merece y si a la larga yo me beneficio con ello. En fin no le temo al dolor, sino a quien lo provoca.