sábado, 2 de marzo de 2013

Dreisprachige Vers Trilingual Verse Verso Trilingüe

Du, Ich



Ich tu dir weh
Du tust mir weh
You hurt me
I hurt you
Te hago daño
Me haces daño


Ich will das nicht
I don't wanna do it
No quiero hacerlo
Aber vielleicht will ich
Maybe I do want
Pero quizás si quiero

Du willst es,
will ich es nicht
You want it, I don't
Es lo que quieres; yo no

Du brauchst mich um dich zu beleidigen
you need me to call you names
Necesitas que te insulte
You need me to hurt you
Necesitas que te haga daño.

Ist es nicht was du wolltest
Isn't that what you wanted?
¿No es eso lo que querías?

Ich wollte das nicht
Mit dir zu sein ist
Alles was ich will.
That's not what I wanted.
All I wish is to be with you
Yo no quería eso
Lo único que deseo es estar contigo

All that matters is how you feel
Es ist nur wichtig wie du fuhlst
Como tu te sientes es todo lo que importa

Alles wass du willst,
Machen wird ich
All that you want 
I will do
Todo lo que quieras, 
es lo que haré





I wrote this poem long time ago motivated by a song I heard. I love the way the three languages come together. I wish I've written something different, but this is what came out. Hope you have enjoyed it. 

viernes, 1 de marzo de 2013

Verseando-¿Cómo dices?


Lumy quint
¿Cómo dices que me quieres, 
si tu cuerpo no responde 
si susurro mis palabras, 
ni al sentir de mis miradas?

¿Cómo dices que me extrañas,
si la imagen de mi ausencia 
duerme junto a ti cada mañana?

¿Cómo quieres que te quiera,
si cada uno de tus actos
habla de inseguridad y vanidad ?

¿Cómo deseas mi amistad, 
si a cada paso que ando,
 sólo ronda el desengaño?



martes, 26 de febrero de 2013

Capitulo II Escena I La Despedida


  Una rana cantarína contenta por la suave llovizna que caía, me  despertó mientras aún sostenía en mis brazos a la pequeña. Busqué en la bolsa la ropa que le había confeccionado durante mi larga espera: un sencillo vestido de algodón amarillo y un pañal blanco. La vestí con el vestido, le até un pañal con dos alfileres, y tras envolverla en un pañal blanco más grande y me puso en pie.

domingo, 24 de febrero de 2013

Domingo de Amor

Hoy como todos los domingos me he levantado sin prisas. Despierto por la fuerza de tu insistente mirada y ahí estas tú nada más abrir mis ojos. Siento tu calor y tu olor cuando te inclinas para besarme, pero no estas solo, te acompaña otro de mis placeres  mañaneros: el humeante café. 

Finalmente abro mis ojos, me despierto y me levanto, pero estoy sola. Ha sido un sueño. Aun con la taza de café en mi mente me dirijo al baño y me ducho. Me visto rápidamente mientras tú me acompañas en mis pensamientos. Me apetece tenerte y ser tuya. Me apetece tu calor y tu sabor. No importa tu origen, ni tu complexión. Me apetece beberte con gran ardor.

He aquí os ofrezco este néctar de dioses,
Este oscuro brebaje que ardiente corre por las entrañas, 
Llevando alegría y energía, con su dulce y amargo sabor,
Este placer de a todas horas 
que a su paso trae compañía, conversación,
lectura y emoción.
¡Ah divina bebida!
¡Ah Divino calor!

Hoy no he tomado café. Lo extraño como si fuera mi eterno compañero, mi amante, mi amigo. Es mio casi dos veces al día y en ocasiones hasta tres. Cada día él me ayuda a despertarme, me da ánimos para realizar mi tarea laboral y me brinda al oportunidad de encontrarme con amigos y compartir... 

Hechos tan sencillos como conversar con compañeros en el trabajo, o quedar como un amigo la cual hace tiempo no veías, se convierte en toda una ocasión cuando el café nos acompaña.

Tomar café es todo un acontecimiento social en cada país. En el País Vasco, en España, la hora del café es a media mañana y se extiende hasta pasado el medio día. Habitualmente miles de personas paran alrededor de 15 minutos o más para tomar un café y comer un pincho, este último se trata de la famosa tapa española, pero con la diferencia que aquí en el norte se paga. 

Si te acercaras a un bar cafetería a esas horas podrías ver como la gente pide todo tipo de cafés: descafeinados de sobres o de cafetera, café cortado, café cortado corto de café o corto de leche, con leche templada o caliente y el solo o espresso.  El café solo es el menos popular pues dada la calidad del café que se sirve en esta zona, suele ser bastante fuerte y concentrado para algunos menos acostumbrados a esta infusión ya que en dependencia del tueste del café que usen será más o menos fuerte de sabor. 

Particularmente prefiero el tueste torrefacto en el que se le agrega un 15% de azúcar a los granos de café obteniendo un sabor más vigoroso y un poquito amargo. 

Me encanta el olor del café tostado. Me recuerda como de pequeña veía a mi madre o a mi abuela como tostaban el café en casa en mi ciudad natal en La Habana o en la casa del pueblo donde vive mi abuela. La casa se llenaba del aroma a caramelo quemado y se mezclaba con el de los granos de café que iban cambiando de color según les daba el calor: primero verdes, luego amarillos y por último  se volvían marrón color chocolate. Los granos resultantes quedaban brillantes por el caramelo que se formaba y se tornaban más olorosos. Luego era el momento de molerlo, y por último "colar el café".
_ ¿Vas a colar café? Era la pregunta obligada del vecino más cercano que alertado por el olor del tueste aparecía sin invitación.
Y el cuele del café no se hacia esperar. Mi madre lo hacia, y llamando por nombre a los vecinos más cercanos, les invitaba a tomar café y así se convertía la casa en salón de tertulias lleno de chistes, risas y halagos por el café recién degustado. 

Y hablando de degustar un café ¿ Ya os he dicho que hoy no he tomado ninguno? Os dejo que me voy a tomar uno en compañía. Qué tengáis buena semana.



sábado, 16 de febrero de 2013

Capítulo I La madre

La madre 

"En la vida todo lo que vale, cuesta" pensaba mientras caminaba  con dificultad por el camino polvoriento que llevaba a las afueras del pueblo aquel mediodía. Debía llegar a la carretera donde cogería el autobús para la ciudad. La caminata bajo el ardiente sol era agobiante. Las gotas de sudor me rodaban copiosamente desde la frente bajando por  el cuello  y    deslizándose por los contornos de mi voluminosa barriga. Mi avanzada gestación se veía a través de mi sencillo vestido color crema. Jadeaba sonoramente como si me costara respirar. Paré un momento para descansar bajo la sombra de un árbol y guarecerme del sol. Miré a mi alrededor y no había ninguna casa o árbol a la vista, solo campos de plátanos.

jueves, 14 de febrero de 2013

En Busca Del Tesoro Escondido.


Me ha costado un año y unos meses descubrir ese tesoro que todos buscamos. Eso que muchos sin saber anhelan.

Sin embargo cuando le preguntamos a algunas personas que es lo que más desean, muchos responden ganar la lotería, tener mucho dinero o dejar de trabajar, otros responden que tener salud y otros tener amor. Todos buscan una cosa concreta o varias, pero al final lo que todos deseamos es ser felices. Ese es el mayor tesoro que podríamos encontrar. Ser feliz es el mejor tesoro que podríamos tener.

¿Acaso son más felices quienes más dinero tienen? Seguramente no, son tan felices como los que tienen menos, pero los que no tienen para cubrir sus necesidades básicas, esos si que son infelices.
¿Acaso el adquirir cosas nos hace feliz? ¿Si es así, por qué seguimos adquiriendo cada vez más y más? ¿Es acaso porque esa satisfacción que tenemos es efímera? ¿Acaso no encontramos felicidad similar en nuestra vida cotidiana? Estoy segura que en nuestra vida diaria encontramos momentos de felicidad, sin embargo no son lo suficientemente potentes para hacernos sentir que somos felices, y cuando digo potentes, me refiero a sentirte verdaderamente feliz en un momento de éxtasis total.

¿ Cuando podemos decir que encontramos felicidad en nuestras vidas cotidianas? Yo particularmente creo que lo encontramos en el amor o mejor dicho, en el enamoramiento. El enamoramiento puede causar que sintamos momentos de total dicha o éxtasis. Sin embargo una vez que este se torna más cotidiano, necesitamos dosis de estímulos, para volver a experimentar tal sensación de bienestar total.
 Y seguimos buscando esa fuente de la felicidad.

¿Donde reside la felicidad? ¿Qué es ser feliz?

No hay respuestas exactas de lo que es serlo; creo que no hay definición exacta, sin embargo es un hecho que todos queremos ser felices y vivimos buscando la felicidad en las cosas que poseemos o en las que deseamos. Estamos en una búsqueda constante de algo que imaginamos será algo maravilloso que algún día tendremos. Y en esa búsqueda constante siempre obviamos buscar donde sería el primer lugar más apropiado.

 Encontrar eso que nos brinda alegría y satisfacción, eso que hace que sintamos un estado de admiración y satisfacción por nosotros mismos, eso que hace que nos valoremos como deberíamos, eso que nos hace sentir un estado de euforia casi constante sin motivo aparente, eso que te hace sonreír cuando vas andando por la calle y provoca que los demás se vuelvan a mirarte, si encontramos algo que nos brinda todas esas posibilidades, encontraremos la clave para la felicidad. ¿Acaso no sería mejor buscar la felicidad en nosotros mismos?
Yo he encontrado mi tesoro; he encontrado la felicidad en mi.

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