viernes, 1 de julio de 2016

Dame una noche sola

dame una noche sola
eterna cómo la historia del hombre
dame tan sólo una
una noche estrellada incandescente

dame una noche sola
donde nuestros cuerpos refuljan
y nuestros sexos felices
se entrelacen en juegos para otros prohibidos

tu lengua deambulará por mi piel
y crearás surcos para sembrar tu semilla
mi cuerpo navegará sobre el tuyo y
vagaremos al unísono por el universo

dame tan sólo una noche
una noche

sábado, 4 de junio de 2016

Adiós amado amigo

Hoy hace una semana
que te fuiste en silencio.
Hoy hace siete días.
Tus ojos no sonríen,
tu risa no se escucha,
tus brazos ya no abrazan
sujetando nuestro mundo
con la fuerza de tu amor.
Lágrimas y cenizas
con flores secas yacen
inertes en tu alcoba.
Hoy hace siete días
que no ríes, jilguero,
amigo de la luz.
En el viento tu voz
podemos escuchar
y tu cuerpo tan puro
ha vuelto al polvo,
a tu tierra querida.
Adiós amado amigo.

viernes, 29 de abril de 2016

Mi padre y yo


Mi padre se llama como yo, y yo me llamo como mi hijo. Mi padre quería un hijo y durante todo el embarazo le decía a mi madre:

—María, tiene que ser un varón y se llamará como yo y cómo mi padre, José.

Mi madre no quería disgustarle .Le miraba con sus ojos castaños y poniendo su mano en la tripa le decía que palpara las patadas, que sería un hombrecito, que estaba segura.

Mi padre trabajaba desde que salía el sol hasta que desaparecía sobre las montañas que rodeaban el valle. Cultivaba tabaco, lo recogía y trasladaba las hojas al secadero. En el secadero mi madre le ayudaba con el ensarte.

.

El día del parto la sorprendió en el sembrado, mi padre que limpiaba los surcos, tuvo que ayudarla. Tumbada sobre una manta del secadero allí le vinieron las contracciones y el pujo, y fue mi padre quien me recibió. Cuando me tuvo en sus brazos y mi madre preguntó que era, él tan solo dijo es José, María José.

Mi padre nunca ha extrañado un hombrecito en casa. Desde siempre estuve muy apegada a él y nos convertimos en inseparables.. Siempre he sido su compañera trabajando de sol a sol con él.

Hoy después de treinta años, tengo en mis brazos a mi pequeño José y él se llama como yo, y yo como mi padre.

domingo, 17 de abril de 2016

Una tarde gris


Esa tarde las hojas  caían lentamente. El viento frío cortaba  tu risa. Tu barba de tres días arañó 
mi piel con aquel beso y el frío se desvaneció al contacto de tu abrazo. Fue largo como el invierno, con la calidez de la primavera.

Afuera y en mi interior, la lluvia arreciaba otra vez.

El abrazo con la intensidad justa no recordaba a los anteriores, aquellos exuberantes de pasión encerrados en nuestra habitación.Si los abrazos tuviesen colores, este sería azul pálido, no era momento de pensar en los rojos intensos. Esos solo ocurrían cuando nos uníamos y sonaba una sinfonía  en que armonizaban besos y caricias del color del arcoíris.

Sentados en un bar, con un café humeante yo, y una copa de vino tú, tan solo quedaba el contacto gris de una despedida.

jueves, 7 de abril de 2016

Por ti


Por romper las cadenas que me atan
Por quebrar la frontera que nos separa
Por ver el reflejo de tus ojos en los míos
Por idear una quimera
Por hacerla realidad
Por crear olas de placer
Por volar juntos en Pegasus
Por dormir a tu vera
Por lograr nuestros anhelos
Por sentir que la vida es un regalo
Y festejarla cómo tal.
Por eso y por mucho más
Mis palabras son cometas en el aire
Buscando la altura máxima en que lucir su colorido.

viernes, 18 de marzo de 2016

Tan solo sé que


mi conciencia no está tranquila es lo que  puedo decir
la falsedad va y trepa detrás de mi cabeza
y me lame la cara y no lo puedo impedir
y negué tus razones con certeza
mas no estoy contento con lo que hice 
negué con ligereza 
lo que el corazón dice
que diga que lo siento no servirá de nada
y es dura la verdad que me golpea 
y la melancolía acorazada
que me acompaña por más de un año 
y digo como sea
que no quise hacer daño 

viernes, 26 de febrero de 2016

Contigo los poemas son caricias


Cuando te conocí 
me mostraste un mundo diferente.

Contigo me adentré en los mares 
y seguimos las luces de los faros 
para lograr llegar a un rincón 
donde tan sólo pudiesen habitar
nuestros cuerpos unidos,
donde los versos se trastocan en besos
y las caricias en poemas de amor.

Me enseñaste a ver las cosas pequeñitas con valores enormes.
Contigo un besito es una explosión de sensaciones 
mis deditos son armas que provocan 
temblores de altas magnitudes 
y tus ojos, las ventanas donde se refleja nuestro futuro.

Contigo he descubierto que los arco iris 
no siempre salen cuando el sol y la lluvia se besan,
que la nieve se derrite con un abrazo
y que amar no tiene ni dimensión ni espacio.
Contigo aprendí a amar.

domingo, 14 de febrero de 2016

Carta de amor


Querido amor:
Quisiera escribir una carta que llegase a ti con el empuje de un tornado y arrasara con el llanto, los mudos reproches y las noches despiertas. 
Los recuerdos me deslumbran con las buenas experiencias que vivimos juntos. Paseo por las calles que antes nos vieron andar de la mano y besarnos como colegiales y siento que esta vez todo va a funcionar. Aquella luna que fotografiabas para mí, como muda testigo de nuestro amor, me sonríe con esperanza y los sauces ya no lloran. Escribo notas ardientes como la pasión que fluye por mis venas. Hoy podría…      Podría ser tu musa
o tu princesa azul
o ser tu amiga-amante, 
si no hay otra versión.
Podría 
tener cuerpo de  diosa,
como quien va al gimnasio 
cinco horas por semana
y no comen pasteles
porque rompen la dieta.
Podría ser tu madame
de las que hacen tus sueños 
 lascivos realidad.
Podría atar tu aliento
al botón de mi cuerpo,
y enredarte en la red
de mis suspiros.
Podría hacer que baile tu cintura 
y sin tocarte,
sentirías mi vuelo.
Todo sería cierto; no una fantasía más.

Necesito escribirte. Oigo metal melódico en mi cabeza y aunque acabo de despertar de una pesadilla, me levanto y bailo, pero entonces me pregunto qué pensaréis los demás. ¡Me da igual! 
Estoy feliz porque te he vuelto a ver y deseo bailar dando volteretas moviendo mis caderas. Estoy contenta. Me gusta el sol que pega fuerte entregándome su energía. Estoy feliz por la brisa que sopla indulgente balanceando mis cabellos, y  me refresca las ideas y sé que hoy será un día maravilloso. 

Y entonces recuerdo las canciones de Silvio Rodríguez que tanto te gustan.El corazón me late  a mil. Late como cuando nos encontramos por primera vez, cuando mordí tu boca con la fiereza de una pantera hambrienta. Creábamos una figura perfecta. Mi corazón se desboca recordando nuestros cuerpos ensamblados en un galope acelerado sin destino final. Y pienso en ti y me pregunto si pensarás en mi, si aún conservas el sabor de mis besos, mi perfume acariciando tus mejillas y el calor de mi cuerpo. Mis manos me hablan de ti. Aunque ha pasado otro otoño mis manos no te olvidan. Conservan el tacto a melocotón de tu piel. Tu calor enraizado en mis dedos reconforta todo mi ser. Tu aroma se quedó tan impreso como los matasellos de las cartas que me enviabas. Ese aroma que a veces percibo incrustado en mí porque nunca abandonó mis manos. Tu aroma es el sello de tu cuerpo. Ese que extraño y deseo poseer una vez más.

Muchas veces te he negado al llegar el anochecer, pero me he engañado o al menos lo he intentado y al comenzar el alba he descubierto tu silueta en la luz que se proyecta por mi ventana. Entonces he sabido que tu alma está unida a la mía por una corriente invisible que nos hace vulnerables uno con el otro, y que por más que tu corazón se esconda, estará unido al mío y el mío al tuyo. Y es esa luz que percibo la energía que nos une aunque hoy no estés aquí.  
Sinceramente te amo y te amaré.

viernes, 12 de febrero de 2016

Paisajes

Una foto publicada por Lumy Quint (@lumyquint) el

es verdad
que los paisajes casi nunca están en mis versos
pero sin advertirlo su armonía se cuela
como balsa sin remos que va a contra corriente
desmenuzando bien palabras desabridas
se apoderan 
a mordiscos del estro


un paisaje es como este amor que siento
siempre presente
es mucho
es poco, es todo
es el paisaje helado en la campiña
o la cálida arena  de una playa
que casi sin yo advertirlo
me abraza y me rodea
su armonía resume todas mis emociones

lunes, 25 de enero de 2016

Verseando


Soy tierra y mar

Mi boca se llena de espuma
y agua salada de tu Caribe
y soy arena fina y palmera alta
y tú tumbado bajo mi sombra recoges los frutos.
Y soy gaviota hambrienta
pérdida en la latitud de tu sexo.
Soy el faro iluminado
en la borrasca de tu boca.
Soy la barcaza frágil que cruza el estrecho
y llega entera a su esperado destino
con apariencia débil
y en su interior, un orgasmo como un huracán.

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