jueves, 22 de enero de 2015

Historias y leyendas sobre como romper tu zona de confort

Cuenta la historia que un maestro viajaba con su discípulo por una zona inhóspita. La vegetación era escasa, tan solo unos pocos árboles con ramas desnudas y el aire les impregnaba de polvo los labios y ojos. Ambos estaban hambrientos y durante su camino no encontraban nada que comer. Cuando ya parecía que podrían perecer de inanición encontraron una casa muy humilde en medio de esa tierra casi desértica. 


El dueño de la casa les dio la bienvenida y les dijo que sólo podría ofrecerles de lo poco que poseían. Dijo que su único bien y medio de subsistencia era una vaquilla que les daba leche con la que hacían queso.
El maestro y su discípulo pasaron la noche en la vivienda, se alimentaron, y muy temprano en la mañana decidieron continuar su camino. 
Mientras abandonaban el terreno árido de la propiedad tropezaron con la vaquilla.
El maestro al verla le dijo al discípulo:
_Empuja la vaquilla por el barranco.
_¿Pero maestro..? _objetó el discípulo todo confundido.
Miró al maestro, y aunque no estaba de acuerdo con sus ordenes, la firmeza de su mirada y de sus palabras, le convencieron y la empujó por el barranco.

Unos años después volvieron a pasar el discípulo y el maestro por el mismo lugar donde años antes vivía la familia que les había dado cobijo, y se encontraron con una finca extensa con abundante vegetación.
El dueño de la finca les recibió. 
_Buenas tardes, bienvenidos a mi casa. ¿Os acordáis que cuando estuvisteis aquí  teníamos muy poco que ofrecer? pero justo en esos días ocurrió una desgracia. Hubo un accidente y nuestra vaquilla cayó por un barranco. Desde ese día tuvimos que buscar otras formas de alimentarnos y así hacer crecer a la familia y la finca. Ahora podemos atenderos de mejor forma _dijo el dueño de la finca con gran entusiasmo. 
El discípulo y el maestro intercambiaron miradas de satisfacción. 


Decir No a nuestra zona de confort es decir No a la rutina, No al conformismo. Para conseguir crecer como personas y lograr nuestros sueños y metas, tenemos que arriesgarnos. Quien no arriesga, no tendrá oportunidad de ganar. Un barco en puerto parado está seguro, difícil es cuando sale a la mar. 

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